debo decir que dudé en principio responder al honor que me hacían al seleccionarme como una de sus egresadas destacadas, pues mis logros son pocos y el camino del aprendizaje es todavía largo. Además, admito que fue vergonzoso para mí revisar las cartas de los demás estudiantes y percibir que ellos sí merecían el lugar que ustedes con tanto cariño les han otorgado y que con el fruto del esfuerzo han labrado. Sin embargo, el Anglohispano ha sido fundamental para la formación humana y académica con la que he crecido y por eso respondo tímidamente, con los mejores recuerdos de mis años allá, a este mensaje.
Así pues, desde antes de graduarme del colegio ya sentía una afinidad por la escritura; de ahí que decidiera presentarme a Comunicación social y Periodismo en la Pontificia Universidad Javeriana. Dos semestres después empecé doble carrera con Estudios Literarios y énfasis editorial. El amor por las letras y la profunda indignación que me causa la inequidad y la degradación de los más vulnerables alrededor del mundo me ha resaltado como estudiante. Por ahora tengo uno de los mejores quince promedios (4.66) de Periodismo de la Universidad, y el mismo en Literatura. Mas los números son solo números si no sirven como representaciones de nuestra sensibilidad por el otro y, precisamente, eso es lo que más le debo al Colegio. Por otro lado, el editor del Tiempo digital me contactó para hacer parte del grupo de blogueros del Tiempo.com.
En esta plataforma tengo una entrada semanal de opinión, en donde he podido posicionarme como escritora de temas internacionales y nacionales con un enfoque en la inmigración (http://blogs.eltiempo.com/campamento-de-los-mojados/). Dos de mis post allí, uno sobre las muertes de los niños Wayuu y el otro sobre el exprocurador Alejandro Ordóñez y el Ku Klux Klan, han sido resaltados como los artículos más leídos de la semana; lo que ha sido muy gratificante para mí.
Finalmente, me he comunicado con los editores de La Patria quienes también accedieron a abrirme un espacio de escritura, que espero pueda tener contenidos más literarios para seguir afianzando mi otro gusto: la ficción. Asimismo he participado en algunos números de la revista Directo Bogotá, la publicación universitaria más grande del país.
Este ha sido un breve recorrido sobre mis experiencias después del colegio, que más que logros son pequeñas muestras de las influencias que he recibido de personas con verdadero recorrido y éxito; entre ellas mi hermano, también destacado por ustedes acá y quien seguro tiene mucho más por contar. Yo, en cambio, solo puedo agradecerles la motivación que logran en mí al mencionarme en este espacio y el reto que desde ya me impongo de contarles, en no mucho, historias con más peso de mis días después de la universidad. Su siempre alumna, María José Peláez Sierra. http://blogs.eltiempo.com/campamento-de-los-mojados/